Aún me cuesta ver la realidad, aún me cuesta aceptar todo esto.
Fue hace solo dos años, hace solo dos años que mi vida cambió de forma tan drástica, pareciera que ha sido poco tiempo… pero para mí ha sido una eternidad, una eternidad porque me robaron mi sonrisa. Fue hace dos años cuando recibí la noticia y las emociones afloran como si fuera el primer día.
Esa noticia angustiante, la llamada que lo confirmó y mi nudo en la garganta. Las mismas sensaciones están en mi ahora, el mismo sentimiento que parece no querer irse como cada 28 de octubre. Me aferro a cada recuerdo, como si con eso pudiera hacer algo, cada recuerdo es una lágrima más pero al mismo tiempo un motivo más para ser fuerte.
Aún recuerdo las últimas palabras dirigidas a mí, aún recuerdo las últimas que yo dije y aún recuerdo el último momento. Preguntas en mi cabeza que ya no pueden ser respondidas, ya no… me he quedado sin respuestas a todas esas dudas, dudas que siempre respondías con una sonrisa. Temores que te ocupabas en calmar y risas que ayudabas a generar. Fracasos e inseguridades que ahora pesan como nunca en mi corazón pero que de nada sirven, las palabras no dichas y las acciones no hechas… culpas y tristezas, culpas… que aún siguen pesando.
Un exterior que trata de aparentar cuando el interior solo puede recordar y sentir lo que aquel día sufrió. Un corazón lleno de cicatrices recordando el día que las sufrió, duelen y mucho, pero son cicatrices.
Dicen que el tiempo sana las heridas del corazón, yo he llegado a dudar de eso. O quizá solo se necesite mucho más tiempo… mucho.
Hoy es uno de los días más difíciles de mi vida, lo ha sido desde hace dos años. Tu ausencia se nota más que nunca y la tristeza y la ira me invaden, el viento me susurra que ya no estás y duele, duele mucho.
Trato de no pensar más en eso… pero hoy, justo hoy, es algo inevitable. Solo cierro mis ojos y todo ocurre, todo, otra vez.
El día que mi risa se dejó de escuchar, el día que mi sonrisa desapareció, el día que el cielo lloró tu nombre, el día que parte de mi fuerza se fue, el día que más me ha dolido, el día que conocí el sufrimiento y el dolor de perder a alguien.
28 de octubre.
Y aún sigo luchando, porque fue una de mis promesas… y lo cumpliré.
viernes 28 de octubre de 2011
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